Etiqueta general para reparaciones de vehículos de todo el sector europeo del automóvil más respetuosas con el medio ambiente

Desde siempre, cuando hay que reparar un vehículo, el coste se calcula en euros, sin tener en cuenta el impacto medioambiental de los métodos de reparación elegidos. Eso está a punto de cambiar, porque con Eco Repair Score®, Expertisebureau Vonck y VITO lanzan una medida cuantitativa que permitirá a legisladores, talleres, aseguradoras, empresas de leasing y expertos en automoción definir con precisión sus objetivos medioambientales y alcanzarlos. En parte, este criterio se ha podido desarrollar gracias al apoyo científico de VITO, que cuenta con una considerable experiencia en evaluaciones de sostenibilidad.

Se calcula que cada año se realizan en nuestro país un millón de reparaciones de vehículos, de las que aproximadamente la mitad se hacen a través de seguros. Los daños y todo lo que conlleva la reparación, como piezas y productos, se valoran desde un punto de vista puramente financiero, es decir, en euros.

Pero no hay que subestimar el impacto medioambiental de estas reparaciones.
Wout Van Den Abbeele – Expertisebureau Vonck / Eco Repair Score®

Cifras objetivas

Sin embargo, este cálculo exclusivamente financiero pasa por alto otro coste importante que no recae en la parte culpable de un siniestro, sino en el medio ambiente. «Y ese coste no debe subestimarse», afirma Wout Van Den Abbeele, de Expertisebureau Vonck, uno de los principales nombres del sector belga en peritaje de vehículos. ‘El impacto ambiental depende en gran medida de los métodos de reparación elegidos, los materiales, los productos, etc. Además, también influye la logística de la reparación: ¿Cómo y desde dónde se suministran las piezas? ¿Qué desplazamientos, y por tanto emisiones de transporte, realiza el vehículo en reparación hacia y desde el taller?

No solo nos fijamos en la diferencia entre sustitución y reparación, también tenemos en cuenta el origen de las piezas.
Wout Van Den Abbeele – Expertisebureau Vonck / Eco Repair Score®

Conocemos las principales fuentes de impacto ambiental, pero ¿cuál es su importancia y qué peso tienen en el conjunto de la reparación de un vehículo? Para hacerse una idea, Eco Repair Score® confía en VITO, que cuenta con una gran experiencia en el cálculo y el seguimiento del impacto medioambiental de productos y procesos, incluidas estrategias circulares como la reparación y el reciclaje, gracias a métodos científicos como el análisis del ciclo de vida. Los expertos de VITO incorporan todos los aspectos relevantes de la reparación de un vehículo a un modelo científico que hace un cálculo y genera cifras objetivas. El resultado es una medida cuantitativa que relaciona una puntuación concreta con el impacto ambiental de la reparación de un vehículo.

El proceso de determinación del impacto ambiental es muy exhaustivo. «No solo nos fijamos en la diferencia entre cambio o reparación (que suele ser la opción más ecológica), sino que también tenemos en cuenta el origen de las piezas —dice Van Den Abbeele—. ¿Vienen de Alemania o de Corea del Sur? ¿Cómo van embaladas?». Pero el cálculo va más allá de las piezas: «También tenemos en cuenta, por ejemplo, qué residuos se generan, el consumo de energía y agua, así como el vehículo de sustitución del taller».

En los últimos meses, Expertisebureau Vonck y VITO han estado ensayando una prueba de concepto del modelo, basada en datos de piezas de la serie 3 de BMW. «A partir de los datos de que disponemos, investigamos, por ejemplo, dónde se encuentran las mayores oportunidades de reducción del impacto ambiental», explica Philip Marynissen, de VITO. Por tanto, la Eco Repair Score® no solo da una indicación del impacto ambiental, sino también información sobre cómo empezar a reducirlo.

En una fase posterior, el modelo científico también calculará el impacto ambiental de las reparaciones realizadas con cualquiera de los cientos de miles de piezas de automóviles de los últimos 15 años.
Philip Marynissen, Business Development Manager VITO

Eco Repair Score® se lanzó a principios de 2021 para responder a la necesidad de reducir el impacto ambiental de las reparaciones de vehículos de una manera cuantificable. Antes, quien quería intentar reducir el impacto ambiental no disponía de medidas cuantitativas, porque no existían.

En la primera fase, la Eco Repair Score® se calcula a partir de un modelo que incorpora los datos de reparación de las 30 piezas más frecuentemente dañadas en colisiones. «En la siguiente fase, vincularemos el modelo a bases de datos que contengan todas las piezas de todos los vehículos de los últimos 12 a 15 años —explica Marynissen—. Es decir, cientos de miles de piezas. Gracias a la experiencia de VITO, el modelo puede asignar al impacto ambiental una puntuación fiable, obtenida a partir de toda esa información.

Muy útil para el sector

Eco Repair Score® ofrece información útil para todas las empresas del sector de reparación de vehículos y, en particular, para las aseguradoras y las empresas de leasing que trabajan con redes propias de talleres autorizados. «Así, al presupuestar una reparación, además de conocer el coste, la calidad y el servicio, pueden tener en cuenta la puntuación medioambiental —dice Van Den Abbeele—. De este modo, pueden animar a los talleres a empezar a examinar y reducir su impacto ambiental».

La Eco Repair Score® no solo se utilizará para reparaciones concretas, sino también para llevar a cabo un control Eco Repair Scan de carteras enteras, y para confeccionar el Eco Repair Index del conjunto del sector.

Las aseguradoras y las empresas de leasing pueden utilizar Eco Repair Score® para animar a los talleres a empezar a reducir su impacto ambiental.
Wout Van Den Abbeele – Expertisebureau Vonck / Eco Repair Score®

Una información muy útil para los legisladores

Se puede reducir el impacto ambiental del sector de la reparación mediante estrategias circulares. Reparar una pieza sin cambiarla inmediatamente por otra nueva genera beneficios medioambientales. Marynissen: «Sustituir íntegramente una pieza que solo está parcialmente dañada no suele ser una buena idea». Sin embargo, en las últimas décadas el mercado se ha inclinado más por la sustitución que por la reparación. «Ni que decir tiene que es más fácil; por ejemplo, requiere menos personal cualificado» dice Van Den Abbeele. «Efectivamente, hacer una reparación requiere conocimientos específicos —coincide Marynissen—. Este proyecto demuestra una vez más la necesidad de mejorar permanentemente la calidad de nuestra mano de obra para que nuestra región siga distinguiéndose por disponer de los conocimientos y las capacidades que se necesitan para ser más circular. Sabemos que, en el sector de la economía circular, el empleo crece más que en la economía general. Se espera que la demanda de técnicos capaces de realizar reparaciones de alta calidad, como reparaciones puntuales (spot repairs) en vehículos, no pare de aumentar».

Hacer reparaciones requiere competencias más específicas que los cambios; por eso debemos seguir formando a nuestros trabajadores para que empiecen a trabajar de forma más circular.
Philip Marynissen, Business Development Manager VITO

En los próximos meses, se probará Eco Repair Score® en un proyecto piloto en colaboración con aseguradoras. El objetivo es ampliar el modelo con el que se obtiene la puntuación y comercializarlo como una auténtica «etiqueta ecológica» para la reparación de vehículos, pensando también en una futura implantación a escala europea.

Gracias al Eco Repair Index, los legisladores dispondrán del instrumento que les faltaba para medir el impacto ambiental de las reparaciones de vehículos y usarlo para diseñar políticas que lo reduzcan.

La experiencia que aporta VITO tiene que sumarse a otras actividades determinantes para el impacto ambiental de los vehículos, como la elección de materiales en el diseño, las emisiones durante el uso y el desmantelamiento al final de la vida útil. Por eso, VITO ha participado recientemente en la Circular Cars Initiative, un proyecto del Foro Económico Mundial para que el sector de la automoción sea más sostenible y cumpla los objetivos del Acuerdo de París sobre el clima.